Asertividad, el placer de comunicarse

decirno

Esta habilidad, sumamente deseada, más que una habilidad, es más un estilo de comunicación equilibrado en el que la persona expresa sus intereses, opiniones y sentimientos sin ofender a su interlocutor, respetando la postura del otro.

Frente a este estilo de comunicación asertivo, nos encontrados ante dos posturas opuestas: El estilo sumiso y el estilo agresivo.

En el estilo agresivo no se respetan los derechos del otro y se acompaña de una actitud  invasiva para imponer nuestra postura al otro,  en cambio,  en el estilo pasivo, la persona contiene sus opiniones y emociones, bien por miedo a expresarse,  a no ser aceptado, o bien para complacer al interlocutor. En ambos estilos se manifiesta un fuerte grado de inseguridad personal y falta de respeto bien hacia uno mismo o hacia los demás.

La persona asertiva posee autoestima y confianza personal, es responsable de su comunicación,   práctica un buen control emocional y  usa habilidades para la comunicación no verbal , no pierde la calma ante posturas opuestas, maneja altas dosis de paciencia y tiene claros sus valores y límites personales, igualmente,  aunque no esté de acuerdo, acepta y respeta las opiniones de su interlocutor.

Existen muchos mitos y creencias sobre las diferentes maneras de comunicarnos, como que es de mala educación contrariar al otro, que ser directo es una grosería, o que no puede uno quejarse ni expresar malestar  (sobre todo en estos momentos).

Los derechos asertivos nos recuerdan que tenemos derecho a expresarnos, a ser respetados, a equivocarnos, a callar, a opinar, a no responsabilizarnos de los problemas de otros, a enfadarnos, a decir no, a no responder siempre, a no ser asertivo.

Existen variadas técnicas para entrenar la asertividad que nos permiten  aprender a decir no, a gestionar la presión y la manipulación, a no extralimitarnos y mantener una comunicación adecuada y calmada donde existe un equilibrio entre el respeto hacia uno mismo y el respeto a los demás, podemos mantenernos en nuestra postura repitiendo como un disco rayado por ejemplo, “No fumo, gracias”, o tratar de expresar lo que sentimos ante situaciones de abuso, incluso  hasta llegar a ignorar. 

Pero ante todo esta habilidad es fruto de tener una sólida competencia emocional, es decir, del manejo adecuado de habilidades de autoconocimiento, autoestima, regulación emocional, empatía, y de una buena comunicación verbal y no verbal. La asertividad se convierte en un arte cuando se da en el momento preciso y con la persona adecuada.

 

Si quieres ser respetado por los demás, lo mejor es respetarte a ti mismo. Sólo por eso, solo por el propio respeto que te tengas, inspirarás a los otros a respetarte.  (Fedor Dostoievski)

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s